Cuentas

18 de octubre de 2013
Encuentro que muchas personas se ponen a reflexionar sobre el tiempo y la vida cuando se acerca el final del año. Fin de año significa poco para mí, mi nostalgia aparece en dos fechas específicas. La primera es mi cumpleaños y la segunda es el tres de diciembre.
A cinco días de una de esas fechas me embargan los recuerdos y las reflexiones. Todas las preguntas que he evitado a lo largo de este año no puedo evitarlas más; pienso en mis errores y mis logros. En los últimos años han sido más errores que logros, pero a veces soy muy duro conmigo mismo, entonces no estoy seguro de que eso sea verdad.
Hay cifras que me gusta contar cada año; los libros que he leído, las cosas de valor que he escrito, las amistades que perdí y las que gané, los eventos memorables que acumulé, los viajes y las tragedias. Somos una especia obsesionada con las cuentas. contamos en los deportes, en los negocios, en los gobiernos, las escuelas y las familias; contamos para comparar bajo la excusa de medir y poder tomar decisiones, lo único que veo en las cuentas es cómo las escondemos cuando nos dan vergüenza y las presumimos cuando son razones de orgullo.
Me gustaría poder contar las vidas que he impactado, los corazones que he tocado y los momentos en los que he estado que quedarán grabados en las memorias de otros. Quisiera saber a cuántas personas he ayudado de alguna forma y cuántas disculpas debo. Me gustaría contar las sonrisas que he provocado y las lágrimas que he ayudado a reconfortar. Me gustaría saber en cuántas vidas me he cruzado y cuántas historias he inspirado. Quisiera contar los colores que he visto, los sabores que me han deleitado y los sonidos que he descubierto. Me encantaría tener un registro de las texturas que he sentido, los besos que he gozado y las caricias que he recibido. Creo que he fracasado en contar lo importante, las sonrisas que he intercambiado y las lágrimas que han salido de tanto reír. Esas son las cosas que valdría la pena contar pero dejamos que se pierdan en el tiempo. ¿Cuántos kilómetros he recorrido por un ser querido? Nunca lo sabré y me parece lamentable.
Seguiré contando, tal vez algún día logre hacer un registro de mi vida, quien sabe, tal vez algún día aprenda a disfrutarla sin pensarla tanto.
—Ave Literaria

2 comments

  1. No vuelvo a escribir en mi cel… pufff… corregido.

    Amigo… viejto… a mí me has impactado con palabras sabias varias veces y en una de ellas en donde pensé que había tocado fondo. Solo espero podré un día devolverte tan generosa aportación en mi vida y en mi esencia de ser humano. Gracias

  2. Amigo… vejito… a mi me has inpactado con palabras sabias varias veces y en una de ellas en donde pense que había tocado fondo. Solo espero podr un día devolverte tan generosa aportación en mi vida y en mi escencia de ser humano.Gracias

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