Mes: diciembre 2014

Mañana terminará la espera

¿Qué he logrado?
Mis logros son recuerdos de un pasado que pudo no haber ocurrido, creaciones mentales para llenar un vacío que siempre ha existido y no se había manifestado.
Pareciera que he vivido toda mi vida para llegar a este momento de espera conciente.
Como un felino escondido, esperando la hora de atacar, pero sin una presa ni siquiera un vestigio.
¿Cuándo será la hora de actuar?
Se pregunta quien espera el eterno mañana que nunca llegará.
Esperas toda tu vida a que aparezca el mañana pero llegada la hora, se transforma en hoy, y el mañana se escapa con el cambio de día con los caprichos del lenguaje.
Hoy es un nuevo día y mañana también.

Ven a mí

Ven a mí, unilateral, desquiciada, comprometida.
Ven a mi desfachatada, excitada, desvinculada.
Ven a mí, alebrestada, incoherente, desdibujada.
Ven a mí, descobijada, gozosa, infestada.
Ven a mí, exigente, dispuesta, entregada.
Ven a mí, como gustes, sólo ven a mí.
-Ave Literaria

Reconoce…

Reconoce al hombre que reconoce su reflejo. Celebra al hombre que asimila lo que ve, acepta lo que siente y se impulsa de su defecto. Admira al hombre que no teme mostrarse. Felicita al que se conoce y quiere, no por lo que tiene sino por lo que nunca será.
Admite que no hay tal hombre y que no podrás reconocerlo. Estás tan ciego que observas tu imagen sin saber quien eres, observas y juzgas sin saber de donde viene.
Si estando tan cerca no te logras encontrar ¿Quién te podría conocer?
Obsérvate y dime que ves…
No temas a lo que puedas encontrar…

Absorto en sus pensamientos

El viento quemando tu rostro, tu cuerpo temblando en su vacío, la mirada reclamando su sentido, el morbo asomándose en el pigmento resaltando tu trastorno. Tu triste imagen se concilia con el frío, nadie percibe, todos enfrascados, todos perdidos.
Cuestionas tu tristeza, la pesadumbre llena de melancolía, consume toda la energía ¡Que frío hace! Tórrido y penetrante ¿De dónde vienen tantas emociones? Tu reflexión concluye sin señal de ruptura. Viejas cicatrices, viejos pensamientos, sueños e ilusiones. ¡Es cierto! Todo viene del pasado. Llenos de experiencias, separadas en momentos. Seres Racionales, seres emocionales ¿Qué provoca esta tortura? No hay herida, y aún así el dolor escapa ¿Quién controla esta inundación? Por favor háganla ceder.
…absorto en sus pensamientos, hundido en la melancolía, provocada por la interminable penumbra reflejada en el cielo gris que lo sofoca y acompaña a donde vaya.
¿Qué más queda? Si todo lo cuestiona y nada le responde. ¿Qué hace un extranjero en tierra conocida? ¿Qué hace cuando lo familiar y conocido se vuelve tan introspectivo?
El mundo que lo rodea, el mundo que lo arropaba con su familiaridad cambiante, hoy se encuentra de una forma abyecta ante su mirada. Tan abyecta que la banal vileza del hombre, es solo una circunstancia en su vacía existencia sedada por la amargura.
Es solo un día más, mañana algo nuevo vendrá.

Escaleras que no llevan a nada

Entre la turba
y el páramo sin nadie

tú desnuda, bañada
rodeada de penumbra.
Ilusiones que sólo desgastan
nada menos que nada.

Palabras con vida propia
como pedernales alrededor.
Concédeme el silencio
de tu orgasmo concebido.

Invades mi impetuosidad
floreciendo en llamas.
Senderos de humedad
colapsando mis noches.
Dame el derecho a destruirte
traficando tu vergüenza.
Atraviesas nuestro lugar
cosechando mi candor.

Escaleras que no llevan a nada
las puertas de tu corazón.
-Ave Literaria

El día más feliz de mi vida

El día más feliz de mi vida fue el día que nací. Me refiero al momento en el que nació la conciencia de mi conciencia y empecé a vivir.
Antes de ese día mi vida era causa y efecto, acción y reacción; sustentados por reflexiones superficiales con el supuesto de racionalidad como base fundamental de mi existencia. ¿Pero es posible tener razón sin conciencia? Ni siquiera se puede tener inconsciencia sin la segunda. Por ello me pregunto ¿Qué era sin la conciencia de mi conciencia?
Puedo suponer que tenía conciencia pero sin estar conciente de ello. ¿De que servía entonces? ¿Qué lograba con mi conciencia inconsciente? ¿Cómo distinguía el bien y el mal? ¿Cómo definía mis preferencias?
En este momento estoy conciente de que vivía bajo el supuesto de una razón que funcionaba sin una conciencia que la sustentara.
La vida en sí es un enigma, nadie sabe cual es su fin, desconocemos la dirección y ni siquiera sabemos si hay un plan maestro. Pero nos aventuramos a vivirla, recorrerla e intentar descifrarla.
¿Qué nos mueve a seguir un destello intermitente de luz? Con frases como “disfruta el camino” el paisaje de un camino lleno de incertidumbre, con una vista miope y cegados por las tinieblas. ¿Qué nos hace seguir avanzando? En muchos casos la inconsciencia. Nada mas hace falta mirar a tu alrededor para encontrar a singulares ejemplos de personas moviéndose en una fantasía producida por su miopía, cegados por los colores y el movimiento que ven a dos centímetros de su rostro, olvidándose del gran panorama encerrados en la ignominia del hombre post-moderno, pragmático y superficial. Guiados por el placer instantáneo, olvidándose de su conciencia atrapada en lo profundo de su ser por su inconsciencia. Me pregunto ¿esto es la esperanza o algo nuevo? ya que esa cosa del pasado se encuentra relegada, en el mundo moderno, a la pobreza. Porque a los pobres lo único que les queda es la esperanza. Esperanza de que su sufrimiento dará frutos en la siguiente vida, o de que las cosas ya no puedan caer más y solo les quede ir hacia arriba y su suerte cambie.