Mes: mayo 2015

¿Quién?

—¿Quién eres?

Cuando menos lo esperas, los días tranquilos o los alegres, los días en los que logras hacer algo que normalmente no te sale, los días que resuelves un enigma o los días en los que encuentras un poco de equilibrio, en los que te sientes sereno dentro de tu piel, seguro, confiado, orgulloso. Esos días, bajas la guardia, no estás a la defensiva, piensas que el mundo es bueno, que se siente tan entero como tú, olvidas que para que uno se sienta equilibrado debe haber unos cuantos desequilibrados por ahí.

—Armando Quiroz Villalba.

—¡No! Ese es tu nombre, bien podría ser Alfonso, Cuarenta y tres o Fido. ¿Quién eres?

Cirugía en la mañana, comer en casa y la consulta llena en la tarde. Un buen día. La cirugía salió perfecta, la comida feliz y siempre es bueno ver la consulta llena, todos los días estoy agradecido por poder trabajar. Años de estudio, prácticas, especializaciones, hospitales diferentes, acuerdos con aseguradoras, lo necesario para hacerme de un nombre, pacientes, una consulta privada, estabilidad económica y una familia.

—Soy el Dr. Quiroz, cardiólogo.

—¡No! Eso es lo que haces. ¿Quién eres?

No los vi, sentí, escuché ni olí. ¿Estaba en el hospital? ¿Fue en el estacionamiento? ¿Estaba en el carro? ¿Afuera de la casa? No recuerdo.

Soy un hijo, un hermano, un esposo y un padre de cuatro.

—¡No! Deja de jugar, esos son roles que decides desempeñar, queremos saber quién eres.

¿Quién soy? Da tristeza pensar que un adulto de mi edad no pueda responder una pregunta tan sencilla. ¿Qué quieren que les diga? ¿Qué esperan de mí? ¿Qué me hace ser lo que soy?

—¿Soy un hombre?

—¿Me estás preguntando? ¿No estás seguro? ¿Quieres que te lo confirme?

—No…Soy un hombre.

—Eso es sexo, género, no es quien eres, es una circunstancia, una casualidad.

—Soy una persona.

—Pareces más un perro miedoso. ¿Quién eres?

—¡No sé!

—Sal a descifrarlo.

—¡No sé!

—¿Qué pasa Armando?

¡Esa es la voz de mi esposa! Estoy en mi habitación. Fue una pesadilla.

—Perdón, creo que tuve una pesadilla.

—Tranquilo intenta dormir.

¿Lo fue?

—No sé quién soy.

Inventos de la humanidad: los sentimientos

¿Los sentimientos existen por sí mismos o fueron inventados por nosotros? ¿Si no existiera la humanidad existirían los sentimientos?

Como cualquier concepto, los sentimientos son creaciones verbales de la humanidad para darle forma y aterrizar ideas que no se pueden visualizar. Este tipo de conceptos van desde las emociones hasta las matemáticas.

Parece fácil argumentar que los sentimientos existen porque los sentimos, así como los colores existen porque los vemos y los sonidos también porque los escuchamos. Pero si un árbol se cae a la mitad de un bosque y nadie lo ve, lo va a ver ni lo verá, ¿en verdad ocurrió? Para el árbol en cuestión es absoluta su veracidad, para una persona que no sabe de la existencia del árbol esto no ocurrió.

La verdad depende del ángulo con que se mire. Toda visión parte de supuestos que debemos aceptar como sociedad para poder partir de esa base y formular un modelo coherente. Los sentimientos parten del supuesto de que todos sentimos lo mismo, de que nuestras experiencias son semejantes y por lo tanto comparables. Asumimos que nuestra visión del azul es igual para todos y no nos detenemos a pensar en que podríamos verlo de forma diferente y experimentarlo de forma diferente porque al final del día todos estamos de acuerdo en llamarlo azul.

Si la humanidad no existiera los sentimientos seguirían existiendo, aunque podrían pasar desapercibidos. Nosotros hemos analizado estas sensaciones, las hemos catalogado y llegamos a un acuerdo social para entenderlas como emociones. El resto de las especies parecen poder sentirlos, pero no los analizan como nosotros, para ellos las emociones se quedan en el nivel instintivo que producen acciones y reacciones. La humanidad ha superado al instinto y ha buscado racionalizar la vida. Por lo tanto nosotros inventamos a los sentimientos, tanto como ellos, y el resto de nuestras experiencias, nos han inventado a nosotros.

Attack on Titan, mis impresiones.

Observaciones sobre Attack on Titan. Disfruté mucho la primera temporada. Los dibujos/animaciones transmiten de una forma muy bella lo que necesitan transmitir para que funcione la historia y, al mismo tiempo, la aprecies como arte. La historia te permite creerla y sentirla como algo viable, hay explicaciones coherente, existe un orden y una organización, en su sociedad, con la que te puedes identificar.

Hubo dos elementos que llamaron mi atención. El primero es la religión. Las personas religiosas creen que los muros son la obra de Dios y los consideran deidades. Al principio me molestó esto porque lo sentí ridículo, ¿quién podría creer que un muro es una deidad? Conforme fui avanzando en la historia reflexioné mucho sobre la fe de la gente en la historia y sus creencias. Después de pensar en las religiones que existen hoy me di cuenta que la idea de que la gente crea en un muro no es ridícula. La historia inicia cien años después de los últimos ataques de titanes y si una sociedad ha vivido cien años sin ataques y ven al muro como su máxima defensa y no vieron al muro ser construido, no hay un registro de su construcción, no se estudia la historia de la humanidad y cómo llegaron ahí y cuándo se levantaron los tres muros, en ese caso el paso de las generaciones va olvidando detalles sobre su historia y se podría llegar al punto en el que algunos piensen que los muros siempre han existido y que los hizo Dios, así es viable que consideren a los muros deidades. Esto es una gran representación de lo que es una religión y de la evolución de las mismas.

El segundo detalle muy interesante de la historia es la crítica de la sociedad a los soldados que arriesgan sus vidas para protegerlos. En diferentes momentos se ve la bipolaridad de los ciudadanos, en un momento los consideran héroes y al siguiente se quejan del derroche de sus impuestos que no están sirviendo mas que para alimentar a los titanes o financiar expediciones militares que no llevan a nada. Las primeras veces que vi esa reacción de los civiles dentro de los muros, me indigné, ¿cómo se pueden molestar con las personas que están buscando acabar con la amenaza que podría eliminar a la humanidad? Esta es una de las claves de la historia. La humanidad, incluso en los momentos más complicados y al borde del exterminio, no puede unirse del todo; los intereses de algunos están encima de los intereses de otros, valoran más la parte económica que su libertad o como dice Eren “el vivir como ganado”. Es triste ver esto porque te hace pensar que es cierto y la humanidad podría ser así siempre, hasta en sus momentos más vulnerables. Los acaudalados siguen pensando que son mejores que el resto y que merecen trato especial; la gran mayoría busca su propio beneficio y bienestar sin pensar dos veces en el de la mayoría, la corrupción penetra cualquier organización y cualquier momento; el miedo congela y hace olvidar la compasión, la empatía y la hermandad.

Attack on Titan es un muy buen anime que tiene elementos complicados, difíciles de asimilar y molestos, pero son así porque ilustran nuestros defectos como sociedad.

Me enamoré de un artista en Internet

Es muy fácil enamorarse de una idea alimentada por lo que vemos en una pantalla y nuestra imaginación. Veo a una persona en un video, leo a una persona en una página, entro al mundo de un personaje en una serie o una novela, escucho las composiciones de un músico, me atrapa la pintura de alguna artista; hay tantas formas de experimentar las creaciones de las diferentes personas que comparten su creatividad en Internet, que seguido nos confundimos.

A veces pensamos que nos enamoramos de equis persona, que la conocemos, que la entendemos y que seguro nos comprendería y nos identificaríamos si nos conociéramos. Llegamos a pensar que es una pena que no nos podamos conocer porque parecemos creados para conectarnos. “No fue casualidad que encontrara esto, fue el destino que me está señalando a un alma gemela.” Pero no es así (tal vez un pequeño porcentaje de los casos sí podrían ser así, pero sería una cifra cercana a 1 en un millón), no estamos conociendo a una persona a través de las mínimas gotas que nos caen sobre esas personas y sus vidas. Hay que pensar en lo complejos que somos, en lo complejas que son nuestras vidas y comparar eso con lo que podemos ver de esa persona en lo poco que comparte en Internet. También debemos considerar que lo que nos comparte es una selección de sus obras, de su trabajo, y que eso implica ver el 0.00000001% de esa persona, porque ver su trabajo o su arte no es conocer a una persona.

Hay personas que tienen la fortuna de pasar su vida entera con alguien a quien aman. Se conocen desde pequeños, se van acompañando en su crecimiento, se enamoran, se casan y se acompañan hasta su muerte. Estas personas mueren sintiendo que conocieron a su pareja a fondo y que nunca la conocieron del todo. Es complicado llegar a conocernos, a la perfección, a nosotros mismos a lo largo de nuestras vidas y si no podemos con nosotros conocer a alguien más resulta imposible. Tomando esto en cuenta la idea de conocer a una persona a través de unos videos, unas canciones, unas frases, unos libros, actuaciones, series o películas es improbable.

Tal vez lo que ocurre es que nos enamoramos de una idea o una ilusión; tal vez nos estamos enamorando de nosotros mismos porque estamos proyectando nuestra forma de ser y de pensar en la imagen de alguien en Internet; tal vez nos enamoramos de lo que representan; tal vez es una atracción que estamos inflando; tal vez estoy equivocado y sí es amor; tal vez, pero no estamos conociendo a una persona, estamos alimentando una idea.

Si se rompe lo arreglas

Si algo está roto lo arreglas o lo reemplazas, así de simple. Al parecer la vida puede ser tan directa como eso, nosotros la complicamos agregando variables, a decisiones sencillas, que complican la ecuación. Si le preguntas a un niño qué hacer en equis escenario, te dará una respuesta sencilla; si le preguntas a un adulto, te dirá que es complicado, que depende, que lo tiene que pensar o te hará preguntas para entender mejor la situación y las variables implicadas en el problema. 

Todos empezamos con la simplicidad y coherencia de un infante. La vida es sencilla, la curiosidad abunda y nos maravillamos con facilidad. Los años nos van complicando, agregan capas a nuestra simpleza, opaca os la curiosidad y vamos distanciándonos de nuestra capacidad para maravillarnos. Si algo se rompe encontramos la forma de seguir usándolo sin tener que hacer un arreglo complicado, buscamos la opción más barata y esto incluye el reemplazar lo dañado. Nos volvemos seres prácticos, al menos eso creemos; de niños éramos prácticos y no lo sabíamos, de adultos pensamos que somos prácticos e ignoramos que dejamos de serlo.

Si algo no se rompe no lo arreglamos, tal vez lo reemplazamos (si encontramos algo mejor), aunque también arreglamos lo que no está roto y dejamos sin arreglar lo que sí lo requiere. Las cosas ya no son blanco y negro, navegamos la gama de grises a nuestra conveniencia gritando que todo es más sencillo y que no todo es blanco y negro al mismo tiempo. Amamos los discursos totalistas que se contradicen. Hoy todo es blanco, mañana será negro y ayer fue gris. 

¿Cómo se arregla lo que no está roto pero requiere atención? ¿Cómo se ignora lo que está dañado? Un niño no puede sobrevivir sin un adulto y un adulto necesita la visión del niño. La inseguridad de cada persona hace del absoluto el rey tuerto en la tierra de ciegos.

Hagamos ruido, anulemos el voto

Imagina que tu vida está controlada por tus padres (si eres un adolescente o menor no será difícil), cada factor importante de tu vida es decidido por ellos y a veces es seleccionado a través de una votación en la que puedes participar, pero también participan tus hermanas y hermanos (para el escenario tienes varias hermanos y varios hermanos) las opciones por las que puedes votar no salen de ti, las determinan tus padres y tus hermanas o hermanos. Hay ocasiones en las que puedes votar para elegir quién va decidir sobre temas específicos por un periodo determinado, o votar por quiénes serán parte del consejo que elige las opciones y que toma decisiones de tu vida. Estas personas deciden qué vas a hacer los fines de semana, qué actividades extra curriculares realizarás por las tardes, quiénes serán tus amigos, qué vamos a comer, qué vas a beber, cuánto dinero vas a recibir de tus padres, cuánto dinero te quitarán y quién se lo quedará, deciden a qué escuela vas a ir y qué vas a estudiar; sus decisiones abarcan cosas desde cosas grandes hasta cosas detalles como qué ropa vas a usar. 

Esto suena exagerado porque lo es, pero debemos admitir que es bueno contar con estructura y orden, así como con la orientación y educación de nuestros padres; gracias a ellos evitamos perdernos en la anarquía y desperdiciar nuestras vidas sin rumbo, salud, limpieza, educación, etc. 

Ahora imagina que decides no ir a votar por una opción porque nunca es algo que quieres, pocas veces te convencen las opciones y suelen ser más de lo mismo, de lo que ya te tiene cansado y fastidiado. A tus padres no les importa, ellos seguirán proponiendo, votando,decidiendo y tus hermanas y hermanos seguirán participando y determinando el rumbo de tu vida. Un rumbo con el que no estás de acuerdo y del que sientes que abusan a su conveniencia. Qué triste, ¿no?

Imagina que un día vas a votar y te quejas de que no te gustan las opciones, entonces eliges ninguna y dices que anulas tu voto. Lo más probable es que no ocurra nada y el sistema siga funcionando igual. Imagina que la siguiente vez vas y gritas que anulas tu voto. Tus padres se podrían molestar un poco, tal vez te digan que no grites y las cosas seguirían igual. La siguiente vez gritas más fuerte que anulas tu voto, tan fuerte que tus vecinos pueden escucharte. Esta vez tus papás se incomodarían y hasta molestarían, te pedirían que le bajes a tu escándalo porque te pueden escuchar los vecinos. Para la siguiente tal vez convenciste a uno de tus hermanos o una hermana y ya no eres la única persona que grita que anula su voto. Así sigues convenciendo a gente y haciendo ruido, hasta llegar al punto en el que hay más votos anulados que votos; el escándalo es tal que tus papás tienen que hacer algo porque sienten las miradas de desaprobación de los vecinos y los escuchan hablar de ellos, tal vez hasta un vecino vaya y diga algo al respecto.

Imagina que no es este extraño escenario con tus padres sino el gobierno y tú como ciudadana o ciudadano. Muchas personas están decepcionadas y cansadas de los políticos (estoy hablando de México, pero podría ocurrir lo mismo en otros países) y no quieren ir a votar porque sería votar por los mismos. Creo que no ir a votar es un error, también creo que votar por personas que no nos aportan y en las que no creemos ni confiamos es un error, por eso pienso que lo mejor que podemos hacer es anular nuestros votos. No hemos visto una elección con un número avasallador de votos anulados. ¿Qué pasaría si hubieran más votos anulados que votos por el candidato ganador? Con que vote una persona la elección es válida, pero el mensaje sería claro y la prensa internacional no dejaría de resaltarlo. Hagamos ruido, mostremos nuestra inconformidad, una forma es anular el voto, ¿qué otras se te ocurren?