arte

Muchacha en la ventana

Me guío por las palabras, siempre lo he hecho o he procurado hacerlo (sería más acertado decir que he pretendido hacerlo pero no lo diré, mi vanidad no me lo permite).
Caminando entre pinturas descubrí una pequeña ventana, ínfima, casi imperceptible. Estaba rodeada de papeles que simulaban un tendedero de confesiones. Decenas de extraños habían pasado y colocado pedazos de intimidad en papeles dejados a secar bajo el sol; con el pequeño detalle de que no había sol, pero abundaban miradas. El morbo llevaba a los espectadores a concentrarse en las confesiones más atrevidas: “me estoy acostando con el mejor amigo de mi novio” “he pasado muchas noches con la mamá de mi novia” “Nunca me han gustado los hombres pero no he estado con mujeres” “Me golpean mis papás” Ese tendedero reflejaba nuestro voyeurismo pervertido.
La ventana me atrapó mientras navegaba entre las confesiones colgadas para gritar su cautivante inmoralidad. No tenía mucho, ni siquiera era una ventana, medía 5×5 centímetros y estaba rodeada de cuadros similares. Entre sus pequeñas cortinas se abría un minúsculo espacio a través del cual se leía “MUCHACHA” en letras que no cabían en el espacio pero desesperadas buscaban la forma de aparecer en la escena. Muchacha dominaba la ventana pero la fuerza de la obra estaba en minúsculas, apenas perceptible, decía “masturbándose”
La ventana no ofrecía más que unas endebles cortinas y dos palabras. Todos pasaban de largo ante ella pero yo pasé horas deleitándome con la muchacha en la ventana que actuaba sólo para mí.

Carta a la sociedad

Hola

Estaba pensando y decidí compartir contigo lo que pasaba por mi mente. Pensaba en películas, pláticas, música, pinturas, imágenes, fotos, libros, historias, diálogos, momentos… pero sobre todo en ti.

Pensaba en que quiero que aprendas a cuestionar todo, que veas más allá de la superficie y profundices en todo lo que hagas, veas, leas y escuches… en todo lo que vivas. En esta época de levantamientos, revueltas y manifestaciones es importante que analicemos las cosas con frialdad y seamos profundos. A donde vayamos, en donde nos encontremos y hacia donde volteemos encontraremos cosas que no debemos ignorar.

Pensaba en el arte, en esa forma de los artistas de tomar al mundo y expresarlo a través de sus experiencias y emociones, plasmadas de forma física en hojas, lienzos o movimientos; palabras, imágenes, dibujos, edificios o videos. Pensaba en que las cosas más grandes de este mundo, son definidas por sus detalles y los que logran capturarlos son los verdaderos artistas.

Pensaba en que leer es conocer, comprender y tolerar. Leer es codearse con la belleza. Pero el contacto con la belleza no se limita a la lectura, va más allá. Las acciones también pueden ser obras de arte, el altruismo es una belleza artística menospreciada.

Sobre todo pensaba en que estamos conectados en un viaje, compartimos la vida, sin importar las razones ni donde estés. En este recorrido, en esta vida, quiero que aprendas a cuestionar, que nunca pierdas la habilidad de sorprenderte y no ignores tu curiosidad. El mayor peligro que corremos es el de volvernos conformistas (por algo México y el mundo en general se encuentran en crisis). Jamás dejes de preguntar y cuestionar, aprende a hacerlo de forma inteligente y amable, sin ofender, sin atacar. El día que empieces a preguntarte el por qué de todas las cosas, se te abrirá otro mundo, otra dimensión y quiero que la descubras. Recuerda que los filósofos fueron los primeros artistas, artistas del conocimiento.

Encuentra la belleza en todo. Observa todo con los ojos de un artista, con curiosidad intelectual. Cuestiona e investiga, aprende. Pinta, escribe, captura tu vida todos los días. Observa las cosas como si todo lo fueras a dibujar, encuentra la poesía que llevan escondida por dentro. Nunca te conformes con lo convencional con lo que todos te dicen, busca nuevos ángulos, nuevas perspectivas, observa la vida desde todos los rincones que puedas y aprecia todo en su máximo esplendor. Así aprenderás que hay belleza en todo, que hay vida en todo y que la vida es hermosa. Nunca olvides que hasta las tragedias son bellas.

Gózalo todo y obsérvalo con los ojos de una artista.

atte. Corvus