leer

Gracias por la idea.

Me gusta adueñarme del conocimiento, leer y confiar en que fue escrito para mí. No lo digo como una virtud ni como un defecto, es lo que es, asumo lo que me dicen, lo adopto y me moldeo a su alrededor.

Bukowski me hace querer tomar la vida, llenarla de alcohol y revolcarme entre sus excesos. Deseo ser un tren descarriado al que no le importan las consecuencias y se dedica a reaccionar. No logro entregarme del todo a ese desinterés, aunque esa decadencia me emociona como la miel a Pooh.

Un autor nuevo para mí, Chuck Klosterman, me ha enseñado que no debo desestimar lo popular, lo actual y que todo concepto y movimiento se puede vincular. Tengo la mala costumbre de juzgar y desechar cosas por considerar que no están a la altura de mi, supuestamente, exigente gusto. Ya no, quiero ver las cosas como lo hace él, no exactamente como las ve él, me agrada su forma de analizar y conectar ideas profundas con imágenes o elementos de cultura pop o tendencia hipster.

Camus me habló de tú a tú sobre lo absurdo de la vida, lo que negamos y aquella abrumadora sensación que brota de nuestro interior y se lleva todo cual aspiradora. No sé si reconocí algo que había dentro de mí o lo asumí como propio. Me sentía Meursault desconectado de todo, hablando de la muerte de su mamá como si fuera un charco que pisó camino al trabajo, sintiéndome un prisionero abandonado, incomprendido.

Sartre me hizo cuestionar la sensación que llevo dentro hasta entenderla y asumirla; aún no sé qué es. Y lo cuestiono y sufro ante las opciones y las posibilidades. La existencia es una carga que no pedí, pero aquí estoy. ¿Esa idea es mía o nació a partir de leerlo? Tal vez ni siquiera sea algo que él diría, pero yo saqué eso de Sartre. Empecé a disfrutar sentarme en cafés a la Roquentin registrando mis impresiones sobre el mundo que me rodea y mi solitaria existencia.

Hasta Dan Brown me dejó buscando códigos ocultos. ¿Se me imaginan la emoción de resolver un acertijo de dimensiones épicas, abrirse paso entre los secretos de organizaciones encubiertas exponiendo los misterios con la capacidad de sacudir los cimientos de nuestras creencias?

Por último, en esta breve lista que idee para explicar mi punto, menciono a Rowling, porque soy de la afortunada generación que creció esperando un búho.

Alguna vez escribí: “Soy tan ingenuo como para creer todo lo que leo. Soy tan listo como para no hacerlo siempre.” Esto sigue siendo tan vigente hoy como lo era hace tres años, lo escribí mientras leía una novela de Kundera que cambió mi forma de ver los regalos y el acto de dar un regalo. No siempre permito que una idea o un autor moldee mi forma de pensar; sería un camaleón sin definición no coherencia si así fuera. Pero cuando una idea me gusta, me sacude o ilumina algo dentro de mí que antes no alcanzaba a distinguir, entonces, permito que se apropie de mi persona y me la adueño. Al final no sé si fue la injerencia de ese autor o mis instintos, da igual, soy un producto de lo que leo y lo que hago.

Joven Adulto

El joven está cansado, vive la vida mortificado, ¿Qué nos orilló a dejar de divertirnos y empezar a preocuparnos? Me rehúso a madurar, le rehúyo a la responsabilidad; le daré la espalda y lo ignorare hasta que desaparezca, de niño siempre funcionaba, si no quiero no tiene porqué suceder, si no quiero no tengo porqué cambiar. La vida es simple, ¿en qué momento me empecé a preocupar? No lo sé, debo regresar a la simplicidad de la felicidad. Debo continuar con el relajo y el festejo, soy joven, no tengo necesidad de sufrir ni preocuparme. Sólo sufro cuando deseo, cuando creo que vale la pena, sufro cuando amo o no recibo lo que quiero, pero ¿para qué necesito la responsabilidad? Eso se lo dejo a mis papás, ellos son los que se encargan de todo.

Ya no es tan sencillo y lo veo, ya no es como si pudiera esconderme bajo la sábana y estar protegido de lo que viene, lo que no existe o lo que imagino. Las cosas ya son una realidad, el futuro está más cerca y lo percibo, lo respiro y lo siento, me provoca y nunca lo alcanzo, me molesta y me preocupa… me estresa.

¿Qué es eso? Yo antes no vivía con el estrés, ahora parece ir de mi mano. Cada paso que doy hay algo que me mortifique: si no es la escuela, son mis padres, si no son mis padres es la novia, si no es la novia son mis amigos, si no es amor ni amistad es mi mente, sólo me deprimo. No necesito más, no deseo más, apenas y puedo con lo que tengo. Es tan confuso y tan real, es tan palpable que asusta, pero yo no le temo a nada ya soy lo suficientemente grande como para entender, pero lo convenientemente chico como para no desear y no necesitar lo que viene, es cosa de grandes y todavía soy pequeño…

Me asusta el tiempo, aunque ya he aprendido con el paso de los años, que el tiempo es una variable que no controlo, que siempre es constante y traicionera, pocas veces tu amiga y fiel como nadie. Tiempo es lo que me hace falta pero entre más pasa, más temo, estoy más cansado y más perdido, sencillamente más confundido. La pubertad fue complicada, las hormonas las emociones, los cambios, el crecimiento, lo nuevo y mi latente curiosidad; ahora veo que no fue nada comparado con lo que viene, de golpe he crecido, o creo hacerlo, pero debo haberlo hecho porque lo necesito, el problema es que no lo quiero…¿o sí?, ah! ¡Qué miedo! ¿Alguien podría detenerlo? ¡Por favor! necesito parar, bajarme un rato y pensar. Tiempo es justo lo que no tengo, parar es un lujo que no me puedo dar, demasiados sueños, demasiadas metas, no hay forma de descansar, al fin soy joven, tengo energía y soy el futuro ¿o seré ya una realidad?

Nunca había tenido tanta claridad y deseado no entender. Sé qué tengo que hacer y qué sucede, pero no es como lo imaginaba, ni cercano, ni mágico, ni feliz. Soy pero no soy, soy pero no deseo ser, quiero pero hay mucho que hacer.

Decisiones, decisiones, responsabilidades y madurez, el problema es que no soy ni la mitad del adulto que creía ser, no soy independiente como quisiera, ni responsable como debería, ya debería serlo…o al menos eso creo…

Todos tienen guías, consejos y experiencias, la verdad es que ninguna me interesa, su vida no es como la mía y no podrían entender. No hay respuestas correctas ni decisiones acertadas, eso dicen, pero yo creo tener la razón, o al menos lo creía hasta ayer, ahora tengo miedo, pero no debo mostrarlo soy fuerte, maduro y entero ¡todo un adulto! Con necesidades de pequeño y asustado como nunca antes. Los amigos van y casi ninguno viene, antes era más sencillo, los hacía por montones y todo mundo era sustituible, “no me importa que se vaya al fin el se lo pierde, no sabe qué se está perdiendo” JA JA JA el tiempo me ha hecho más sarcástico. Mi presente es otro, mi realidad más dura, me quedan pocos amigos, sólo los verdaderos, bueno eso creo, al menos hay muchas experiencias a su lado, me conocen mejor que cualquiera, lo bueno es que han sido fieles y constantes ¡oh cuanto los quiero! Es que ya no sabes en quién confiar, mis compañeros en el futuro serán mi competencia, debo mostrar que soy superior, resaltar sobre los demás, el mundo es cruel y los trabajos escasos, no me puedo dar el lujo de confiar ya que lo que importa ahora es trabajar, arrear y sacar las cosas adelante porque todos son unos ineptos. La verdad ¿Qué haría mi equipo sin mi? Pero déjame te digo que soy humilde, antes sí era arrogante ahora estoy más centrado, ya no deambulo, ya sé hacia donde voy y eso lo importante… ¿verdad?

¿Quieres que te hable de amor? No sé por dónde empezar, bueno la verdad es que no hay mucho que decir. Mis experiencias me han demostrado que no puedo entregarme tan fácil, hay q fijarse bien, aunque siendo honesto, uno no decide a quien amar. Ya no soy tan impulsivo como antes, ya domino más mi corazón y la que manda es la razón. Sí, me han lastimado y por eso sé que será difícil encontrar a alguien que me ame y sea perfecta, bueno si sigo soñando, pero debo ser realista: eso no va a pasar. Concluyo como cualquier plebeyo del amor “todas son iguales” uno cree que encontró todo lo que quería y al día siguiente te traicionan o pierden el encanto, es extraño y no lo entiendo ¿Cómo sé si estoy amando? ¿Cómo sé si es real? He creído amar tantas veces que ya no sé si ha sido real, uno cree amar y al día siguiente se da cuenta que no, entonces ya no sé si en verdad he amado, esto es muy complicado mejor hablemos de otra cosa.

La vida, mejor no hablemos de eso, o bueno hemos estado hablando de eso todo el tiempo ¿no? La vida es y nunca deja de ser, no sé cómo lo veas tú, pero así lo siento. No, no me fijo en lo que diga la gente de mí, sólo me interesa mi opinión, ¿los demás qué van a saber de mí?, no han estado ahí ¿Qué derecho tienen de juzgar y criticar? No saben nada, el problema es que no miden sus palabras, pero te repito no me importa lo que opinen de mí, para eso tengo a mis amigos ellos siempre me dicen la verdad, por eso los quiero. Pensándolo bien puede que sí me afecte lo que opinan de mí, pero pocas veces, depende de la persona que lo diga. El problema es que luego critican sin saber, o juzgan sin entender porqué, nadie sabe de dónde viene todo, nadie se mira antes de criticar, nadie se conoce. No me digas que tú te conoces bien ¿Cómo te puedes conocer si vives tu vida mirando a los demás?

 

(Imagen de Salvador Dalí)