poema ave literaria

Camino en el inferno

Estoy intacto y me da lo mismo.
Estoy entero y no me importa.
No comprendo la rebeldía. 
Estoy vacío y es igual.
No sé distinguir
entre cadáver y animal.
Soy herencia del saqueo,
sacrificios para mí.
No soy lucha, soy pereza.
Soy pereza y no te importa.
No soy lucha soy olvido
herencia sin memoria
cargado de vicio.
Sufrimiento enraizado
en repugnancias y traiciones.
Me azota, me derriba, me arrastra.
Inocencia sin emociones.
Bajo la luna, oculto del sol,
vivo y respiro en la sombra
de glorias fenecidas.
Camino sobre mi hastío
el desierto y la cólera embrutecida.
¿A qué me vendo ahora?
¿Cuál será el precio?
¿Qué quiero?
¿Cederé principios, valores o cometidos?
¿Pisotearé corazones?
¿Queda algo por ceder?
Camino sobre la sangre,
la herida que no sabe cerrar.
Camino sobre la sangre de mi verdad.

—Ave Literaria

Escombros

Entre lenguas y sin sabores
entre escombros y desperdicios
las botellas vacías y los recuerdos esparcidos
los vicios disfrazados de sinfonías.
Si vas a regresar que sea con los escombros.
Si vas a regresar que sea entre mentiras
que me hallo en las guerras perdidas
siento orgullo de mis heridas.
Quédate con las victorias
con las palabras y las alegrías
no me sirves sin tu corrupta vanidad.
Jamás ocurrió aunque pasó, como siempre. 
Nos defraudamos y todo lo enterramos
seguiré cuidando mis escombros
hasta que vuelvas con los tuyos.
—Ave Literaria

Ven a mí

Ven a mí, unilateral, desquiciada, comprometida.
Ven a mi desfachatada, excitada, desvinculada.
Ven a mí, alebrestada, incoherente, desdibujada.
Ven a mí, descobijada, gozosa, infestada.
Ven a mí, exigente, dispuesta, entregada.
Ven a mí, como gustes, sólo ven a mí.
-Ave Literaria

Imagina

Imagina, 
la testaruda
imagen que acampó 
en la sordidez 
de tu cariño.

Imagina,
la terca
persona que no será
lo que esperabas.

Imagina,
incluso ahora,
no se arrepiente
de no haber estado a la altura;
incluso ahora
se jacta, sin lamentos
de haber fallado.

Imagina,
la ilusión
de los maldecidos,
el humilde silencio
del olvido.

Imagina,
sé lo que te digo,
batallar
con otro tronco resucitado,
a tus pies enajenado.

Imagina,
otro amor fracasado.

-Ave Literaria