poeta

La Palabra

Imposible seguir escuchando.
Las palabras nos alejan de donde estamos.

La vista no descansa.
No hay descanso para los ojos.
No hay descanso pues cada texto
evoca un nuevo lugar.
Algo que vive.
Algo que enerva,
que se mueve
y trasciende la hoja
sin hogar que lo acoja.
No le queda más que la mirada,
los ojos del espectador cautivo.

Las palabras pueden hacerte sentir,
pueden darte mundos y mentiras,
realidades y desventuras.
Siéntelas hablar
a través de mí,
a través de ti;
como si todo lo que deseo
es esta palabra
concentrada en este día,
en esta hoja, una parte de mi interior.

Todo es el deseo que trasciende 
la nada de la hoja, del ojo
del observador que busca
lo que se desvanece en el aire,
que me abarca como si me pudiera romper.

-Ave Literaria

Camino en el inferno

Estoy intacto y me da lo mismo.
Estoy entero y no me importa.
No comprendo la rebeldía. 
Estoy vacío y es igual.
No sé distinguir
entre cadáver y animal.
Soy herencia del saqueo,
sacrificios para mí.
No soy lucha, soy pereza.
Soy pereza y no te importa.
No soy lucha soy olvido
herencia sin memoria
cargado de vicio.
Sufrimiento enraizado
en repugnancias y traiciones.
Me azota, me derriba, me arrastra.
Inocencia sin emociones.
Bajo la luna, oculto del sol,
vivo y respiro en la sombra
de glorias fenecidas.
Camino sobre mi hastío
el desierto y la cólera embrutecida.
¿A qué me vendo ahora?
¿Cuál será el precio?
¿Qué quiero?
¿Cederé principios, valores o cometidos?
¿Pisotearé corazones?
¿Queda algo por ceder?
Camino sobre la sangre,
la herida que no sabe cerrar.
Camino sobre la sangre de mi verdad.

—Ave Literaria

Escaleras que no llevan a nada

Entre la turba
y el páramo sin nadie

tú desnuda, bañada
rodeada de penumbra.
Ilusiones que sólo desgastan
nada menos que nada.

Palabras con vida propia
como pedernales alrededor.
Concédeme el silencio
de tu orgasmo concebido.

Invades mi impetuosidad
floreciendo en llamas.
Senderos de humedad
colapsando mis noches.
Dame el derecho a destruirte
traficando tu vergüenza.
Atraviesas nuestro lugar
cosechando mi candor.

Escaleras que no llevan a nada
las puertas de tu corazón.
-Ave Literaria

Piedras

Apilas tu lejanía. Tótem de ausencia.
La carretera del silencio que nos divide.

Me recuesto en un lecho de rocas
herencia de nuestros encuentros,
acontecimientos irreductibles.

En la imagen de sí mismos
está el consuelo del dolor,
de la luz y de las mismas piedras.

Imágenes del cielo derrumbándose.
Sobre sí mismo.
Sobre nosotros.
Sobre mí.

Irreductible soledad.
Cosechando piedras 
llenas de dolor.

-Ave Literaria

Huir de mí

Te huyo a ti,
en el espejo.
A ti, en mi mente.
 
Huyo de ti,
recuerdo.
De ti, anhelo.
 
Huyo de mí,
fantasmas.
De mí, mi yo
desenmascarado.
 
Le temo a sentir.
A recordar.
A pensar.
Al recuerdo,
mi fascinación por la tortura.
 
Le temo a mí.
Mi confrontación.
Mi realidad.
Mi mente.
Mi ser.
Yo.
-Ave Literaria