prosa libre

Vida, amante

Gracias, dulce amante,
por ser mi noche
aunque el pasado te olvide
el futuro te perdonará.


Mi ausencia será un recuerdo
de un sueño olvidado
vivido en la realidad
sacado de la nostalgia
escondido en la perpetuidad.


Lustra mis sonrisas
en tus memorias perdidas
borra mis entradas 
del diario de tu morada
agenda el reencuentro
en el momento que acaba el tiempo.


Es ahí, en esa dimensión
desconocida, perturbada
por sonrisas trastornadas
de manicomios y asilos de verdades.
Es en esas manías 
ocultas a la luna
relucientes como el sol
donde te quiero poseer.
Cordura evasiva, locura perpetua
líbrame de tu encanto,
del manifiesto agarre
de la aprehensiva vanidad.


Vida, vieja amiga, difusa enemiga
intenta ocultarme en tu banalidad.


—Ave Literaria

Tribulación

Tribulación I
 
Fenecer en tu mirada
Adormece mi sentido
Adolece mi refugio
Tu permanente olvido
 
-Ave Literaria
 
 
Tribulación II
 
Anhela perdón
Mi confusión  
Iluso corazón  
Olvida tus perjurios
 
-Ave Literaria
 
 
Tribulación III
 
Fidelidad absurda
Al cadáver del olvido
Recuerdos maleados
Confunden mi memoria
 
-Ave Literaria
 
 
Tribulación IV
 
Entregarse a un abismo
Parece mi destino
Proteger mi cohesión
Debe ser mi obligación 
 
-Ave Literaria
 
 
Tribulación V
Bomba caprichosa
Levanta tu hechizo
Cede el control
A uno menos impulsivo 
 
-Ave Literaria
 

Mi huella

Fluye mi sentir
Caudal de vivir
Arroyo desvirtuado
Algo desventurado
 
El agua limpia
La tierra absorbe
El aire revuelve
El sentir de mi pasar
 
Expreso al viento
Un árbol ejecuta
El gesto de la tierra
Extenderse, mano que saluda
 
Avanzo cual gacela
Arroyando como elefante
Mi mente hermosa
Maquilla el lodazal
 
Soy una paria
Enfermo la tierra
Tóxica herencia
El ser humano
 

En la orilla

A orillas de la vida
A orillas de la diversidad
En la orilla la inseguridad
En la otra la comodidad
En el centro el peligro
En el centro la aventura
Orillas estáticas
Orillas expectantes
En el centro la corriente
En el centro se ahogaría
En el centro regresó la orilla
En la orilla
Pasó la vida
Y no volvió

Absorto en sus pensamientos

El viento quema su rostro,
su cuerpo tiembla en su vacío,
la mirada reclama su sentido,
el morbo asoma  
resalta su trastorno.
su triste imagen
se concilia con el frío.
Nadie percibe,
todos enfrascados,
todos perdidos.
Cuestiona su tristeza,
pesadumbre llena de melancolía,
consume toda la energía
Tórrido y penetrante frío
Viejas cicatrices,
viejos pensamientos,
sueños e ilusiones.
Todo viene del pasado.
Lleno de experiencias,
separadas en momentos.
Seres Racionales,
seres emocionales
No hay herida, y aún así
el dolor escapa
como vendaval.
¡Háganlo ceder!
Absorto en sus pensamientos,
hundido en la melancolía,
la interminable penumbra
sofoca y acompaña.
¿Qué más queda?
Si todo lo cuestiona
y nada le responde.
¿Qué hace un extranjero en tierra conocida?
¿Qué hace cuando lo familiar y conocido se vuelve tan introspectivo?
El mundo que lo rodea,
el mundo que lo arropaba,
con su familiaridad cambiante,
se encuentra abyecto ante su mirada.
La banal vileza del hombre,
es solo una circunstancia
en su vacía existencia
sedada por la amargura.
 
Ave Literaria